
Me desperté un tanto asustado por la mañana al haber soñado con una mujer pequeña que se encontraba tranquilamente a los pies de mi cama, que de a poco se comenzó a despertar, dejando de lado sus sabanas y abriendo los ojos lenta y maquinariamente hacía mi persona. En esos momentos me asustaba un poco por su visión tan poco natural.
Tan sólo había sido un sueño proveniente de una mente tan desquiciada como la mía, pero aún me quedaba la curiosidad de saber de donde provenía aquel rostro endurecido y al mismo tiempo dañado.
Al rato después de mi despertar encendí la televisión y me encontre con una niña muy desarrollada que caminaba por la ciudad de Santiago, mientras ésta se encontraba bastante detenida por ciertos desastres como el de micros destruídas y trenes desenfocados. La gente parecía loca siguiendo los pasos de esta muchacha gigantesca, creo que estaba todo el mundo existente ahí, y yo sobre la cama. Había algo extraño en el rostro de esa niña, pues fue que era el mismo de mi maldito sueño aterrador... vaya casualidad.
Como ya les había contado, la gente estaba enloquecida con tal evento, el de una niña tan crecida y con rasgos de madera, que parecía no darse cuenta de la presencia de millares de personas, ya que se duchaba, bailaba y caminaba sin cuidado alguno.
Al rato después de mi despertar encendí la televisión y me encontre con una niña muy desarrollada que caminaba por la ciudad de Santiago, mientras ésta se encontraba bastante detenida por ciertos desastres como el de micros destruídas y trenes desenfocados. La gente parecía loca siguiendo los pasos de esta muchacha gigantesca, creo que estaba todo el mundo existente ahí, y yo sobre la cama. Había algo extraño en el rostro de esa niña, pues fue que era el mismo de mi maldito sueño aterrador... vaya casualidad.
Como ya les había contado, la gente estaba enloquecida con tal evento, el de una niña tan crecida y con rasgos de madera, que parecía no darse cuenta de la presencia de millares de personas, ya que se duchaba, bailaba y caminaba sin cuidado alguno.
Resulta que es curioso imaginarse de donde salió esta niña de una tonelada, porque no creo que alguna mujer de este país la haya parido. Pensandolo bien creo que cayó del cielo o es un ejemplo en vida de ese personaje llamado Bilbord, el perro que creció de amor.
A las horas después me enteré por ella misma, porque ya habiamos tenido comunicación bastante limpia, que no venía solo a pasearse por mi ciudad tan querida, sino que se disfrasaba de super chica para defender a una sociedad bastante desprotegida, que peligraba de los ataques de una bestia salvaje, proveniente de otras tierras, selvaticas o indicas... estoy hablando de un rinoceronte.
Vaya chiste, simplemente me reía de ella, porque el evento que ella me relataba era casi imposible o poco creible de suceder. Si, aquel hecho de que un rinoceronte de tamaño gigante se estuviera paseando por la ciudad destruyendolo todo.
A las horas después me enteré por ella misma, porque ya habiamos tenido comunicación bastante limpia, que no venía solo a pasearse por mi ciudad tan querida, sino que se disfrasaba de super chica para defender a una sociedad bastante desprotegida, que peligraba de los ataques de una bestia salvaje, proveniente de otras tierras, selvaticas o indicas... estoy hablando de un rinoceronte.
Vaya chiste, simplemente me reía de ella, porque el evento que ella me relataba era casi imposible o poco creible de suceder. Si, aquel hecho de que un rinoceronte de tamaño gigante se estuviera paseando por la ciudad destruyendolo todo.
Resultó que me tuve que tragar las risas y pedir disculpas, agradecimientos al mismo tiempo, ya que todo era cierto y no algo proiducido por mi gran imaginación o los dichos de esa gran niña, desarrollada de manera increible.
Todo parecía una batalla de megaman, una de las mejores que se hubieran podido estrenar en el cine o en videos añejos. La diferencia que esto acontecía dentro de la vida real, y ello me provocaba una gran psicosis, aunque aprendí que siempre hay alguién más grande o más pequeño que aparecera para defendernos, hombre o mujer, madera o piel, en realidad lo que sea, el hecho es que llegará de cualquier lugar sin importancia, disfrasandosé de salva vidas.
Todo parecía una batalla de megaman, una de las mejores que se hubieran podido estrenar en el cine o en videos añejos. La diferencia que esto acontecía dentro de la vida real, y ello me provocaba una gran psicosis, aunque aprendí que siempre hay alguién más grande o más pequeño que aparecera para defendernos, hombre o mujer, madera o piel, en realidad lo que sea, el hecho es que llegará de cualquier lugar sin importancia, disfrasandosé de salva vidas.
Aveces los sueños que parecen ser estúpidos suelen transformarse en futuros eventos radicales, de bastante importancia para nosotros y terceros, así que piensalo bien y tomate todo tu chocolatote si quieres crecer y salvar la vida de miles de ociosos observadores de lo anti-común o como se suele pronunciar por ellos mismos como anti-natural. Tú puedes ser el próximo conejillo de indias.