02-01-2008

J.M.: el anciano conocedor entre querendones


Sin duda que el cáncer se ha envuelto al interior de una de esas modas de la modernidad, en el carácter de la salud, al destruir familias, matar hombres y mujeres, sin piedad ni pleitesía previa más que la de la agonía brutal de quienes la viven o la acompañan a través de familiares y amigos. En un caso muy personalizado, ocurrido en casa de la descendencia Pittet Ventura, hace un buen par de años, un hecho recordado hasta el día de hoy: murió el padre Julio Pittet, con un catastrófico sufrimiento radicado a causa de sus pulmones congestionados de tabaco y las atormentadas aventuras. Mi visión fue bastante directa en lo de la transformación física del individuo patriarcal, al interno de mis cortos y febriles años del descubrimiento. Él era mi padre.

En el día de ayer, sucedió nuevamente un hecho que refuerza la enfermedad que se creía medicable, (y que en ciertos casos lo es), con una victima más, dentro de la cultura y memoria televisiva de todos los años vividos en Chile; el iniciador de la cultura del cuadrado electrico con antenas. Sin duda que el cáncer es una enfermedad de nunca acabar.

Julio Martínez era un hombre de esos que hablaban con mucho oficio y respetuosidad, por sobre cualquier otro tipo de sustancia; y cuando en ciertos casos se le permitía fundar conocimiento sobre variados temas del acontecer, en cualquiera de las fechas que recorrio, él demostraba la razón de sus estudios y cargos dentro del periodismo. Un conocedor que no se matriculaba en la simpleza del deporte, sino, que eso lo basaba como una excusa, para traer magia con su cultivo conceptual ante la gente que buscaba una razón para encender su televisor y escuchar a un hombre con contenido y sencillez: criador y criado, junto a todos sus oyentes.
Las nuevas generaciones podrían haberlo tomado sin respeto a causa de su disposición y largos discursos, porque ya sabemos como andan las nuevas juventudes por la vida, (sin intereses en actualidad ni sociedad), pero nunca se apreció algo similar, sino, que hasta los irrespetuosos lograban respetar la imagen del hombre con cabeza de huevo: apodo que se le daba por lo más jóvenes con mucho cariño; un cariño que se consigue al conversar y vivir con un abuelo, un padre, un hermano y hasta un hijo.

J.M. fue premiado en su larga e incansable carrera por diferentes premios, como el del periodista mejor pronunciado del ambiente o por el mejor representante en el ámbito del deporte. Estos son huellas marcadas por un profesional del trabajo y de la vida, de esos que ya no se ven, y que sin duda, para una persona que desea sumergirse dentro del periodismo, es una influencia muy merecida y bienvenida.

¿Saben qué hay en cada niño?... un canto a la vida, un canto a la dicha y un canto al amor.

8 comentarios:

Mrs. Armstrong dijo...

Bueno, será....

David Aranguiz dijo...

todos andan diciendo lo mismo de J.M.
no les creo nada. De todas formas, se los debe agradecer...

Anónimo dijo...

Así dicen...
En realidad todo muerte es bueno...

En todo caso, el viejo se aferró con dientes y uñas para no ser despedido por viejo y senil... así me gustan los trabajadores!


Q.E.P.D. no mas...


Feliz año!

Anónimo dijo...

Holis, hoy quería hablar contigo


no te vi




t extrañé







por cierto, demasiado lindo lo q escribiste, hasta las lágrimas, t lo había dicho.




t kero




tau
:(

GAMAL OMAR dijo...

LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLITICOS, CHILENOS Y MAPUCHES

ABAJO LOS APARATOS ASESINOS DEL ESTADO,

POR CADA UNO QUE CAIGA, DIEZ SE LEVANTARAN

VENGANZA !!!!


MARICHIWEU!!!!!!!!!!!
DIEZ MIL VECES VENCEREMOS!!!!!!!!!!!!!

Tamy Palma dijo...

Un gran hombre. 100 Es una empezada flaca pero con dos potentes y notorios números que en su valor original no son nada. Aquí son mucho.

Te dije que aquí estaría hoy y así fue. Tienes buena pluma, como dicen por ahí los que no cachan mucho.

TAMY.

El Tio Redfive dijo...

sirvio y cumplio,adios mi querido cabezadehuevo, qeugracias a ti quiero ser el nuevo viejo que le diga a sus nietos "en el dosmilsiete, cuando ustedes no nacian todavia, yo vi como uno de los grandes fue muerto por cancer a la prostata y sin protestar, nacio y vivio en la tele, y murio en una camilla. es el quien influencio a muchos, por los cuales hoy es un mundo mejor al de ayer y ustedes, mis queridos retoños, son libres y fruto de la libertad, ahroa tranquilamentepueden viajar por la linea JMdel metro para llegaral estadio Julio Martinez y caminar libremente por la calle JulioMartinez o tirarse a dormir en la plaza JulioMartinez, y estudiar la carrera JulioMartinez en la estudiar, optar a labeca JulioMartinez y ganar el premio JulioMartinez, gracias a el, ningun otro grandepudo tenerel nacional"

:) sere feliz...

gracias vejete por contarnos la historia deestos 2 vejetes ya fallecidos...

Anónimo dijo...

Bueno, este tío aporto mucho peor encontre cuatico que le pusieran el nombre del estadio por honor a ese viejujo sendo que hay deportistas que si han aportado DEPORTE!